
Jalil, estoy segura que ahora ers un ángel que está en el cielo y desde allá secarás mis lágrimas. Siento tantas ganas de abrazarte que lo dejaría todo para marchar a donde me digas y poder hacerlo una última vez. Estoy llorando tu ausencia niño y nada me consuela.
Se me están clavando los minutos desde que te fuiste, ahora que habías conseguido reiniciar tu vida como tu querias, que tenías a Dios en tu vida, que todo iba tan bien, no me hago a la idea de no volverte a ver, porque te quiero, te quise y te extraño. Busco en mi memoria tu sonrisa grande y noble y no la encuentro, mi memoria está nublada por tu ausencia.
Aquí nosotros nos consolaremos con la certeza de que estrás mejor pues tu ya has abandonado este mundo tan miserable donde cada dia las cosas se ponen peor y te encuentras allá, lejos, donde tienes la dicha de ver el amanecer desplegándose a tus pies... pero dejaste un gran vacío aquí, no solo en nuestros corazones... las calles de la ciudad anhelan tus carreras, el mirador se ha quedado sin tu violín y te aseguro que Los Borregos derraman miles de oraciones y recuerdos en tu honor.
Descansa amigo, que nosotros con el tiempo aceptaremos la decisión del Señor de llevarte consigo, aunque tu ausencia nos atraviese el alma para siempre, nuestro corazón sentirá tu recuerdo y se iluminará. Por que hoy no importa donde estes siempre estarás en nuestros corazones.
Te quiero por siempre.... desearía haberlo dicho antes, pero estoy segura que lo sabes aunque pocas veces te lo demostré
Siempre estarás en mi...