Hay momentos en la vida donde la presencia de Dios es visible y perceptible, pero existen otros tantos donde uno pregunta ¿Dónde estabas?, hoy yo estoy pasando por uno de esos momentos.
Mi garganta hecha nudo y mis ojos inhhundados en lágrimas no deja de pensar en los momentos tan terribles vividos en la ciudad donde un incendio en una guardería cobró la vida 35 pequeñitos de no mas de 4 años de edad, 2 de las víctimas son familiares de personas que conozco, una de ellas sobrino de un amigo, el sol de sus días, como el llamaba al pequeño.
A ti David: Tu dolor es el dolor de todos, amigo, pero confiemos en la promesa de nuestro Señor Jesucristo: “El que cree en mí, no morirá porque yo le daré vida eterna”.
Brille pues en ese pequeñín la luz eterna, y para ti, todo la fuerza del mundo en la esperanza.
A tu tía Aurora: La ciudad entera se une a tu dolor y al dolor de toda tu familia.
Sé que son momentos muy difíciles para ti como mujer, pues era tu carne y tu sangre, y se que duele la inesperada partida de un ser querido. No hay palabras humanas que expresen mi mas profundo pesar.
Paradójicamente a esto, aunque traté de dar mi apoyo moral a las personas mencionadas arriba basándome en la biblia y religión, mi mente aún exige explicaciones, se que no soy nadie para pedir cuentas, pero es que estoy tan impactada que mi mente inmediatamente dirigió estas preguntas a Dios:
¿DÓNDE ESTUVISTE CUANDO TODO ESTO OCURRIÓ?
Muchos van a decir que ahí estuvo impulsando a los bomberos, doctores, paramédicos y voluntarios que estuvieron presentes en ésta tragedia, otros muchos dirán que acompañando a los familiares en todo este caos y a lo mejor uno que otro como yo exigirá una respuesta divina mientras las autoridades tratan de dar una respuesta humana que cumpla con la justicia y se castigue a un culpable.
Pero ¿saben? hay otra pregunta a lo mejor mas inquietante:
¿POR QUÉ LO PERMITISTE?
En mi religión me han enseñado que la hoja del árbol no se mueve si Dios no lo quiere así, por años intenté encontrarle el sentido metafórico a esta afrmación, hasta que alguien por ahí me dijo que dejara de romperme la cabeza y que la cuestión era simple "puede haber una ráfaga de viento allá afuera, pero si Dios no quiere, las hojas del ese árbol no se moverán a pesar de esto."
Mi cerebro me indicaba que eso era físicamente imposible y aparecían entonces en mi cabeza todas las fórmulas, constantes y leyes de la dinámica que aprendí en la escuela, pero de pronto alguien mas mencionó cuando Jesús caminó por encima de las aguas, algo también fisicamente imposible (nuvamente mi mete evoca a ciencia recordando la tensión superficial, la densidad y demás temas relacionados con el comportamiento de los líquidos) y es entonces que me convencí de que era posible creer en que el árbol no se movería con el viento.
Ahora es que repito mi pregunta, si las cosas no suceden sin que Dios lo permita ¿POR QUE PERMITIÓ ESTO?.
La lógica lo grita a todo lo que da, la física y la química son tan exactas que puede explicarse desde el punto de vista de la ciencia lo ocurrido. La temperatura, la velocidad de propagación de las llamas, los factores que influyeron como el material de construcción, el viento, etc etc. La medicina tiene la respuesta a cada una de las 35 víctimas fatales y las posibles soluciones para las otras 40 que se encuentran hospitalizadas, pero quiero suponer que la medicina ayudará sólo SI DIOS LO QUIERE.
¿Y si no quiere?...
¿Entonces por qué permite que sepamos cada día mas si a final EL decide hasta dónde?.
Aparte de mi pleito interno religioso, tenemos la cuestión social... la gente quiere un culpable y un castigo, creo que es sería fácil encontrarlo, mirándonos en un espejo.
Nosotros como sociedad somos los culpables por alimentar la corrupción, las instalaciones no eran las adecuadas para el servicio que prestaban y los alrededores menos, (una bodega, una gasolinera, un depósito de llantas, poco les faltó para decir "y el basurón") , aún así no era clandestino el lugar, tenía su licencia y permiso, lo interesante es ¿cómo lo obtuvieron?.
Que Viva México señores, dónde todo lo resuelves por la vía corrupta aflojando unos cuantos miles. Pero cuando en su momento la tercera ley de Newton se cumple (a cada acción corresponde una reacción) y esa reacción no es la deseada, entonces si, que se haga justicia y se castigue al culpable!.
Insisto, quieren un culpable, veánse en espejo, que ahí va a estar:
¿Cuántas veces he ofrecido mordida en vez de aceptar mi falta y recibir mi multa?
¿Cuántas veces he pagado para que me facilite las cosas mediante "contactos"?
¿Cuántas veces veo primero por mi, después por mi y en tercer lugar por mi sin pensar en los demás?
¿Cuántas veces he obtenido algun beneficio a expensas de otros?
La corrupción a muchos niveles, desde el estudiante que soborna al maestro, hasta el soborno a una autoridad para que firme un papelito... total nadie se va a enterar... pero pues pasó la tragedia y todo el mundo se enteró...
¿Cómo exijir justicia si yo he fomentado alguna vez la corrupción?
sábado, 6 de junio de 2009
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