jueves, 27 de marzo de 2008

UN SUEÑO QUE TUVE MUCHO TIEMPO


Lo tuve otra vez… el mismo sueño: No era mi día de trabajo, pero me llaman de urgencia porque necesitan que opere, no conozco el caso, sólo se que es una cesárea que al parecer la paciente trae varias complicaciones y no lograron localizar a nadie mas ese dia.

Al llegar la hospital me dirijo a quirófano mientras me cambio y me lavo la enfermera me pone al tanto del expendiente de mi paciente, se trata de una mujer joven de 27 años y su bebé de 35 semanas, presentó sufrimiento fetal y desencadenó trabajo de parto hace varias horas, ella es obesa y con diabetes... entro a quirófano, ya la tienen acostada y un poco atolondrada por la inducción pre antestésica… me acerco a presentarme y de pronto veo que es ella “mi rival”, es la mujer que esta encerrada en su corazón por la cual el jamás me supo amar… la tengo ahí a mi merced… - “ocurren muchos accidentes en el quirófano y tiene un pronóstico pobre”- escucho a mi mente diciéndome mientras en mis ojos se puede ver un destello de maldad, mi fantasía es interrumpida cuando el entra al quirófano, trae el uniforme estéril, gorro y cubrebocas - “Me dijeron que podría entrar a la cesárea ”- me dice.

Después de preparar a la paciente, empieza la música, “una furtiva lagrima” de la opera El Elíxir de Amor… comienzo a operar, saco a la beba quién viene muy deteriorada y apenas empieza a pasar la oxitocina escucho la maquina de anestesia y el monitor cardiaco haciendo ruido - “se está hipotensando”- dice el anestesiólogo y comienza a tener sangrado y de pronto se escucha el sonido del monitor, indicándome un paro cardiaco... -"que ocurre?"- pregunta el... todos lo ignoran, lo importante es salvarla, pido el carro rojo, y el desfibrilador, mientras pido que me traigan el equipo de histeréctomía - “atropina una ampolleta… rápido”- ordeno a la enfermera…. no hay pulso ni presión, lleno de gel las paletas y descubro su pecho, el se acerca a la mesa y lo miro a los ojos, en esos momentos el quirófano se vuelve solo ella, el y yo, sigo sosteniéndole la mirada -“despejen!”- ordeno y le aplico la descarga… no hay respuesta…- “despejen!” - y vuelvo a aplicar la descarga, sigue sin respuesta... después de 4 intentos mas finalmente escucho al anestesiólogo -“tenemos pulso”- después de estabilizarla, procedo a hacerle la histerectomía la cual hago de urgencia.

Ha sido una cirugía difícil y me encuentro en la sala de descanso tomando un café, estoy cansada cuando de pronto escucho su voz - “lo ví en tus ojos… querías dejarla morir… pero la salvaste” - volteo y el se encuentra recargado en el marco de la puerta con los brazos cruzados… me pongo de pie y voy a la tarja a lavar mi taza, el entra y cierra la puerta con seguro, se acerca lentamente y pasa sus manos por mi cintura, comienza a acariciarme y de pronto siento sus manos debajo de mi falda, yo continuo lavando mi taza intentando ignorar sus caricias, se acerca a mi oido y comienza a besar y morder mi oreja cuando mientas me pregunta - “¿Por que la salvaste?” – y continúa besando mi cuello mientras intenta meter sus dedos en mi pantie -“Yo también lo vi en los tuyos…”- le digo mientras intento zafarme de sus brazos -“ese brillo y la mirada maliciosa… como si por un instante hubieras deseado que la dejara morir”- continuo forcejeando con el tratando de escapar de sus besos … -“aún así no pudiste ocultar el dolor que esto te hubiera causado”- finalmente lo logro y me volteo hacia el, lo miro a los ojos y agrego... “ademas no tengo el corazón tan negro para dejar a esa bebe sin su madre" - termino de decirlo y el me toma y me lleva hasta el sofá donde me acuesta y se me echa encima comienza a besarme con pasión, desabrocha mi blusa y levanta mi falda... pero yo me levanto y lo tranquilizo, el se queda sentado mientras yo arreglo mi ropa, tratando de no dejar evidencia alguna, camino enfrente de el y sostengo su cabeza por unos instantes, lo miro a los ojos, le doy un beso en la frente y otro en la boca -“hasta nunca, mi amor”- dice mi mente mientras yo salgo de la sala en silencio.

Mientras camino por el pasillo, siento la opresión en el pecho, característica de un desencuentro, sabes que tu corazón se está rompiendo, sabes que estas a punto de derrumbarte… intento correr, pero los tacones hacen demasiado ruido y yo quiero salir de ahí victoriosa y tranquila, no quiero que todos escuchen mis pasos desesperados… entonces algo me detiene unos instantes de manera abrupta… es el, que ha salido al corredor y ha clavado su mirada en mi espalda, la siento, siento como me apuñala, siento como mira mis piernas -“deberías usar falda corta mas seguido, tienes unas piernas muy lindas”- escucho su voz diciendo, recuerdo que esas fueron sus palabras exactas la primera vez que me vio en mini falda… ¿realmente lo dijo o mi mente esta jugando conmigo?... realidad, fantasía no lo se, siento humeda mi cara, una lágrima se me ha escapado, mis ojos estan nublados, llenos de lagrimas, no me limpiaré, no ahorita, no quiero que el lo note, continuo dándole la espalda mientras escucho como se aproxima a mi, suspiro, respira, que no note tu voz cortada por el llanto… y antes de que logre acercarse a mi susurro - “Ahora comprendo todo, nunca fuiste mío”- y sigo mi camino sin volver la mirada atrás...

1 comentario:

Vladimir Mihalski dijo...

es curioso tener un sueño dos veces, lo digo porque a mí me ha pasado... pero los sueños sólo son un final alternativo a la realidad que nos tocó vivir...