
Madre, desde tu umbral presentí como cambiabas por mi llegada en tí. Aveces risueña, otras incómoda mientras me expandía a mis anchas en tu interior y tu mordías tus labios y no precisamente de placer. Rasgué tus entrañas para proporcionarte felicidad y no se de quien fueron más profundas las lágrimas; las mías o las tuyas. Me cobijaste de bienaventuranza y confortaste mi existencia con tus abrazos.
Ahora que he llegado y mi futuro es incierto; protegeme con tu cariño; no dejes que mis días se pierdan en medio del temor, la nada, lluvia, sol, hambre y ser vagabundo sin licencia. No permitas que me titulen "Niño de la calle" si puedo tener toda una ciudad para mí y un techo donde soñar, donde ser feliz.
No pedí venir a un mundo en el que me siento extraño ... de donde vengo, no hay sufrimiento, flotamos en sueños cubiertos de algodón de azucar, caramelos y mucho cariño. Ahí no hace frío. Me alimento con abrazos en una tierra en donde nunca es de noche y puedo mirar las estrellas a plena luz del sol. Somos elegidos para ser amados de verdad; para contemplar el extremismo de un mundo en donde los humanos son reales y aman.
Nunca conocí los ojos de mi padre, ahogo mís días eternos en desventura y mi profesión es degustar comida empacada de segunda mano y embriagarme con un olor penetrante que no es perfume; me aturde, me encanta y me hace recordar los días en que soñando vivía feliz. Es horrible ver esa complejidad humana en donde parece que no le importamos a nadie y algunos abusan de nuestro cuerpo ensuciando nuestras almas; un alma que deseaba llevar limpia de regreso al creador. Y ahora, que le digo??? Cómo puedo limpiar mi corazón??
Qué hago con mis sueños, con mi acuarela sin colores? ... por qué mi mundo tiene que ser blanco y negro?? por qué tiene que ser más negro que blanco??? ... Yo creo que es más blanco que negro, porque cuando cierro mis ojos,veo querubines entonando melodías para mí, acurrucando mis pies descalzos y mi razgada vestidura.
Pronto partiré a mi tierra en donde ya no soy más que un alma desamparada, no tendré que adivinar si es de día o de noche, dormir en aceras, contenes o mojarme bajo la lluvia; pero, que hago con mi alma sucia de nuevo? Qué hago cuando me pregunten como son los humanos? ... No diré nada; callaré; al menos sabrán que viví en un mundo real... mis manos manchadas y las lágrimas en mis ojos serán la prueba palpable de mi pesadilla.
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